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Nuevos tejidos fabricados con fibras
naturales como Lenzing FR (Viscosa FR) y lana son aplicables en
el sector de la protección individual EPP (Alto/Medio riesgo,
proyecciones de metales fundidos, uniformes, bomberos, etc.).
Los tejidos fabricados con hilos con los componentes detallados
pueden ser considerados intrínsecamente ignífugos,
por lo que no precisan ningún tratamiento ignifugante en
su fabricación ni durante su vida útil. Las propiedades
ignifugas son permanentes, no se inflaman ni propagan la llama,
son termoestables, no se funden ni gotean, no producen humos tóxicos,
son higroscópicas, facilidad de tintura y con buenas características
antiestáticas.

El
cuerpo humano debe mantener siempre una temperatura constante
alrededor de los 37 grados centígrados. Para ello, el calor
producido como consecuencia de procesos metabólicos ha
de ser expulsado en la misma medida en que se forma, de modo que
se restablezca el equilibrio térmico. Este equilibrio se
denomina "termorregulación".La lana es la única
fibra natural que mantiene este equilibrio térmico y, por
tanto, facilita la termorregulación corporal, protegiéndonos
de frío y calor, así como de los cambios de temperatura.
Existen otros argumentos como el confort. La lana puede absorber
el 30% de su peso en humedad sin parecer mojada. Posteriormente
esta humedad pasa al exterior del tejido, desde el que se evapora.
El rizado natural de la lana origina cámaras de aire en
el interior del hilo, que a la vez forma el tejido. Estas cámaras
de aire dan origen a su gran poder aislante. Otra razón
a favor de la lana es su comportamiento retardante al fuego. Al
ser una fibra proteínica, produce un manto endurecido que
evita, hasta cierto punto, la propagación de la llama por
falta de oxígeno.
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